Fuente: Julia Ahanova, AdobeStock¿Existe alguien a quien no le gusten las cerezas? Esta baya agridulce es especialmente indispensable para compotas, productos horneados y postres. Y para conservar su sabor y aroma, es importante congelarla correctamente. ¿Enteras o sin hueso? ¿Con azúcar o sin ella? ¡Aquí tienes recetas probadas!
1. Cerezas enteras congeladas
Fuente: AdobeStockTodo se prepara muy rápido y sin complicaciones.
Necesitarás: 500 g de cerezas.
Preparación: Lava y seca bien las cerezas. Extiende las bayas en una bandeja o charola en una sola capa, congélalas, y luego transfiérelas a bolsas o recipientes por porciones y guárdalas de nuevo en el congelador.
2. Cerezas congeladas sin hueso
Fuente: AdobeStockUna excelente receta que toda ama de casa debería conocer.
Necesitarás: 1 kg de cerezas.
Preparación: Lava y seca las cerezas, retira cuidadosamente los huesos y escurre todo el jugo que se haya liberado. Para mayor comodidad, puedes colocar las bayas en un colador o tamiz desde el principio.
Extiende las bayas en una sola capa sobre una bandeja y congélalas. Una vez que las cerezas estén congeladas, transfiérelas a recipientes de almacenamiento y vuelve a colocarlas en el congelador.
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3. Cerezas congeladas en almíbar para el invierno
Fuente: AdobeStockÚsalas para preparar compotas o como relleno para productos horneados.
Necesitarás: 1 kg de cerezas, 700-800 g de azúcar, 500 ml de agua.
Preparación: Prepara un almíbar con agua y azúcar, y luego déjalo enfriar. Por separado, lava las cerezas, retira los huesos y distribuye las bayas en moldes o recipientes de plástico. Luego, vierte el almíbar preparado sobre las cerezas, déjalas reposar de 2 a 3 horas a temperatura ambiente y guárdalas en el congelador.
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4. Cerezas congeladas en papel pergamino
Fuente: AdobeStock¡Una combinación ideal de sabor y beneficios, sin aditivos innecesarios!
Necesitarás: 500 g de cerezas.
Preparación: Para esta receta, es mejor congelar las cerezas con hueso para que el papel pergamino no se humedezca. Lava y seca las bayas. Cubre el fondo de un recipiente con papel pergamino y coloca las cerezas secas en una sola capa.
Cubre con papel pergamino y añade otra capa de cerezas, y así sucesivamente, hasta la altura de tu recipiente. Cierra el recipiente con una tapa y guárdalo en el congelador. Si lo deseas, más tarde puedes transferir las cerezas ya congeladas a una bolsa.
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5. Cerezas congeladas al vacío para el invierno
Fuente: AdobeStockUna solución compacta, pero aquí necesitarás una pajita para bebidas.
Necesitarás: 500 g de cerezas.
Preparación: Distribuye las cerezas lavadas y secas en bolsas normales o con cierre zip. Inserta una pajita y cierra o ata la bolsa, luego aspira el aire a través de la pajita con los labios. Retira la pajita y cierra o ata la bolsa completamente de inmediato, antes de que entre aire nuevo. Guarda las cerezas en el congelador.
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6. Puré de cerezas congelado para el invierno
Fuente: AdobeStockSi lo deseas, añade algunos trozos de bayas para una textura más interesante en el puré terminado.
Necesitarás: 1 kg de cerezas, 100-200 g de azúcar.
Preparación: Lava las cerezas, retira los huesos y tritura las bayas con el azúcar usando una batidora. Distribuye el puré resultante en moldes o recipientes de plástico y guárdalo en el congelador. ¡Listo!