Fuente: Baibaz, AdobeStockUn tesoro de vitaminas como la frambuesa es invaluable en la estación fría, cuando apetece algo brillante y aromático, y al mismo tiempo es hora de fortalecer el sistema inmunológico. ¡En esta selección te contaremos 6 recetas geniales sobre cómo congelarla para el invierno!
1. Frambuesas congeladas enteras
Fuente: AdobeStockDespués de descongelarlas, quedarán uniformes y bonitas, por lo que son adecuadas incluso para decorar postres.
Necesitarás: 500 g de frambuesas.
Preparación: Revisa cuidadosamente las frambuesas para asegurarte de que no queden plagas. Coloca las bayas con cuidado en una bandeja o tabla para que no se toquen entre sí. También puedes forrar la bandeja con papel de horno o film transparente.
Luego, lleva las frambuesas al congelador durante unas horas, y después transfiérelas a bolsas o recipientes para la congelación final y vuelve a guardarlas en el congelador.
2. Puré de frambuesas congelado para el invierno
Fuente: AdobeStockPuedes ajustar la cantidad de azúcar a tu gusto o incluso prescindir de ella.
Necesitarás: 1 kg de frambuesas, 500 g de azúcar.
Preparación: Tritura las frambuesas con el azúcar en una batidora. También puedes machacar las bayas con un pasapurés para que queden trozos pequeños. Vierte el puré resultante en moldes para helado, cubiteras o cualquier otro recipiente individual, y congélalo.
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3. Frambuesas azucaradas congeladas
Fuente: AdobeStockPara esta receta, incluso las bayas magulladas y no muy presentables son adecuadas.
Necesitarás: 500 g de frambuesas, azúcar.
Preparación: Coloca las frambuesas en capas en un recipiente, espolvoreando azúcar entre ellas al gusto. La capa inferior y superior deben ser de azúcar. Luego, cierra el recipiente con una tapa y llévalo al congelador.
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4. Frambuesas congeladas con miel para el invierno
Fuente: AdobeStock¡Doble dosis de vitaminas en una sola delicia!
Necesitarás: 500 g de frambuesas, 100 g de miel.
Preparación: Tritura las frambuesas con una batidora o machácalas con un pasapurés. Mezcla bien el puré de bayas resultante con la miel, distribúyelo en moldes y llévalo al congelador.
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5. Frambuesas congeladas en su propio jugo
Fuente: AdobeStockUna maravillosa receta de fresas congeladas para preparar tartas, pasteles o bebidas.
Necesitarás: 500 g de frambuesas, azúcar o azúcar glas.
Preparación: Coloca las frambuesas en un recipiente de plástico, espolvoreando azúcar entre las capas. Llévalas al refrigerador durante 4-6 horas o incluso toda la noche para que suelten su jugo. Luego, distribuye las bayas en moldes individuales, vierte el jarabe restante del recipiente sobre ellas y congélalo todo.
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6. Puré de frambuesas congelado sin semillas
Fuente: AdobeStockIdeal para cócteles, gelatinas y otros postres delicados donde la textura es importante.
Necesitarás: 500 g de frambuesas, 50-100 g de azúcar.
Preparación: Tritura las frambuesas con el azúcar en una batidora hasta obtener una mezcla homogénea. Luego, pasa toda la preparación por un colador y solo después viértela en moldes y congélala.