Fuente: HandmadePictures, AdobeStock¿Te encanta añadir espinacas a tus tortillas, pasta, sopas o batidos? ¡Entonces tener siempre esta verdura a mano no estará de más! Desafortunadamente, las espinacas frescas no duran mucho, pero se pueden congelar fácilmente para todo el invierno. ¡Te contamos 10 recetas probadas!
1. Espinacas congeladas en hojas enteras
Fuente: AdobeStockUna solución no tan obvia, pero muy conveniente.
Necesitarás: 300 g de espinacas.
Preparación: Lava y seca las hojas de espinaca. Extiende papel film y coloca las verduras en una o varias capas. Puedes superponer las hojas, lo importante es que no haya demasiadas capas. Enrolla la preparación firmemente y métela en el congelador hasta que se congele. Luego, las espinacas congeladas se pueden transferir a bolsas con cierre hermético o recipientes de plástico.
2. Espinacas congeladas en recipientes individuales
Fuente: AdobeStockUn método increíblemente sencillo que no requiere ningún esfuerzo.
Necesitarás: 300 g de espinacas.
Preparación: Lava, seca bien y corta las hojas de espinaca al gusto. Colócalas en un recipiente de plástico y guárdalas en el congelador.
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3. Espinacas blanqueadas congeladas para el invierno
Fuente: AdobeStockAsí las espinacas quedarán más suaves y no perderán su color.
Necesitarás: 300 g de espinacas.
Preparación: Sumerge las hojas de espinaca en agua hirviendo durante 30 segundos, y luego pásalas inmediatamente a agua helada. Deja que las espinacas escurran y se sequen, colócalas sobre papel film y enrolla. Mételas en el congelador hasta que se congelen, y luego puedes transferir la preparación a bolsas o recipientes.
4. Espinacas congeladas en forma de salchicha para el invierno
Fuente: AdobeStockUna receta alternativa para congelar verduras en papel film.
Necesitarás: 300 g de espinacas.
Preparación: Lava, seca y corta las espinacas al gusto. Colócalas sobre papel film, pero esta vez, al revés, superponiéndolas. Envuelve la preparación en una salchicha apretada, de modo que el film sea la envoltura. Congela las espinacas de esta forma, y cuando las necesites, simplemente corta un trozo del tamaño adecuado de la salchicha.
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5. Espinacas congeladas en cubiteras
Fuente: AdobeStock¡Una excelente solución para sopas, práctica y conveniente!
Necesitarás: 300 g de espinacas, agua.
Preparación: Lava y seca las espinacas. Pícalas en la licuadora, pero no hasta hacerlas puré, solo finamente. Distribuye la preparación en cubiteras, vierte una pequeña cantidad de agua y mételas en el congelador. Luego, los cubos listos se pueden guardar en una bolsa con cierre hermético para ahorrar espacio.
6. Espinacas congeladas en aceite de oliva
Fuente: AdobeStock¡Y esta preparación siempre será útil para hacer pasta o salsas!
Necesitarás: 300 g de espinacas, aceite de oliva.
Preparación: Lava, seca y pica finamente las espinacas, o tritúralas con una licuadora. Distribuye la preparación en cubiteras, vierte aceite de oliva y mételas en el congelador para su conservación.
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7. Espinacas congeladas con mantequilla
Fuente: AdobeStockSerá útil para tostadas y para preparar tortillas.
Necesitarás: 100 g de espinacas, 100 g de mantequilla.
Preparación: Blanquea las espinacas durante unos 30 segundos en agua hirviendo. Luego, pícalas finamente o tritúralas con una licuadora, y luego mézclalas con mantequilla blanda. Transfiere la preparación a un recipiente individual y métela en el congelador.
8. Espinacas congeladas en bolsa con cierre hermético para el invierno
Fuente: AdobeStockAquí lo principal es eliminar el máximo de aire posible.
Necesitarás: 300 g de espinacas.
Preparación: Lava, seca y corta las espinacas al gusto. Colócalas en bolsas con cierre hermético, extrayendo todo el aire para obtener preparaciones planas. Colócalas una encima de la otra sobre una superficie plana en el congelador. O bien, coloca las espinacas en una bolsa normal, aspira el aire con una pajita y átala firmemente.
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9. Puré de espinacas congelado para el invierno
Fuente: AdobeStockDe esta manera se pueden congelar espinacas tanto frescas como blanqueadas.
Necesitarás: 300 g de espinacas, agua.
Preparación: Coloca las hojas de espinaca en la licuadora y tritúralas ligeramente. Agrega unas cucharadas de agua y vuelve a batir hasta obtener una mezcla homogénea. Añade agua según sea necesario hasta alcanzar la consistencia deseada. Vierte el puré resultante en cubiteras y mételo en el congelador.
10. Espinacas congeladas con verduras para el invierno
Fuente: AdobeStock¡Ideal para cualquier sopa, salsa o guiso!
Necesitarás: 300 g de espinacas, 2 tomates, 1 zanahoria, 1 manojo de cebolletas.
Preparación: Con la ayuda de una licuadora, tritura las hojas de espinaca hasta obtener una masa homogénea. Pica finamente el resto de los ingredientes (puedes pelar los tomates previamente), mézclalos con las espinacas y distribúyelos en cubiteras. Guarda las preparaciones en el congelador.